22.3.10

Hacía mucho tiempo que no sentía la frustración sobre mi. Una capa que me recubre y repele a quien se acerque. Quita toda la paz en mí. Me enoja. Y siento la necesidad de llorar.

Porque descubrí nuevamente que soy vulnerable. Soy débil.
Esclavo de sus ojos. Es dueña de mi dolor.

No quiero la vida si va a ser así.
No quiero el amor si no voy a ser correspondido.
No quiero tu cuerpo si no vas a entregarme tu alma.

No quiero acostarme con vos, y amanecer con tu perfume.

No hay comentarios:

Publicar un comentario